María Elena Salinas estaba en una peda bien cabrona en Los Angeles pero, ya que California está de weba porque todo cierra a la 2:00 am, dijo “chingue su madre la vida — ¡vámonos a Tijuana!” y, camino a la “revu”, famosa calle donde solían estar todos los antros, llegó a San Diego por su comadre Carolina, la Primera…









